El Dhamma

¿Es una filosofía?

El sistema filosófico no agresivo, moral, expuesto por el Buddha, que no demanda fe ciega de sus adeptos, que expone credos no dogmáticos, que anima a que no se lleven a cabo ritos supersticiosos o ceremonias, pero que aboga por un método dorado que guía a un discípulo por la vida y el pensamiento puros para obtener la sabiduría suprema y la liberación del mal, es llamado Dhamma y es conocido popularmente como Buddhismo.

El todo compasivo Buddha ha muerto, pero el sublime Dhamma que sin reservas él legó a la humanidad, todavía existe en su prístina pureza.

Aunque el Maestro no ha dejado palabras escritas de sus Enseñanzas, sus discípulos más distinguidos las preservaron en la memoria y las transmitieron de forma oral de generación en generación.

Inmediatamente después de su muerte, los quinientos jefes Arahants[1] más versados en el Dhamma[2] y en el Vinaya[3], convocaron una asamblea para recitar la Doctrina tal y como fue enseña-da originalmente por el Buddha. El Venerable Ananda Thera, que disfrutó del privilegio especial de oír todos los discursos, recitó el Dhamma, mientras que el Venerable Upali, recitó el Vinaya.

El Tipiaka fue compilado y organizado en su forma presente por aquellos Arahants de antaño.

Durante el reinado del piadoso Rey Sinhala Vattagamani Abhaya, sobre el 83 a.C., el Tipiaka fue consignado por escrito en hojas de palma en Sri Lanka por primera vez en la historia del Buddhismo.

El voluminoso Tipiaka, que contiene la esencia de las Enseñanzas del Buddha, se estima que tiene unas once veces el tamaño de la Biblia. Un llamativo contraste entre el Tipiaka y la Biblia es que el primero no es un desarrollo gradual como en el caso del segundo.

Tal y como implica la misma palabra, el Tipiaka consiste en tres cestos. Se trata de:

1) Cesto de la Disciplina (Vinaya Piṭaka).

2) Cesto de los Discursos (Sutta Piṭaka).

3) Cesto de la Doctrina Principal (Abhidhamma Piṭaka).

El Vinaya Pitaka, que se considera como los cimientos de la más antigua orden célibe de la historia -el Saṅgha– trata principalmente de reglas y reglamentos que el Buddha promulgó, según se presentaba la ocasión, para la disciplina futura de la Orden de monjes (Bhikkhus) y monjas (Bhikkhunīs). Describe en detalle el desarrollo gradual de la Sāsana (la dispensa). También se recoge una explicación de la vida y ministerio del Buddha. Indirectamente, revela algunas informaciones importantes e interesantes sobre la historia antigua, las vestimentas indias, el arte, la ciencia, etc.

El Vinaya Pitaka contiene los siguientes libros:[4]

1) Suttavibhaṅga:

   1. Pārājika – Reglas que implican la expulsión del Saṅgha.

   2. Saṅghādisesa – Reglas que requieren la reunión del Saṅgha.

   3. Aniyata – Reglas indefinidas.

   4. Nissaggiya Pācittiya – Reglas que implican pérdida del objeto y confesión.

   5. Pācittiya – Reglas que implican la confesión.

   6. Patidesaniya – Reglas que implican reconocimiento.

   7. Sekhiya – Reglas de entrenamiento.

   8. Adhikaraṇasamatha – Reglas que solucionan las controversias.

2) Khandaka:

   1. Mahāvagga – Gran Libro (colecciones 1-10)

   2. Cullavagga – Libro menor (colecciones 11-22)

3) Parivāra Pali – Compendio del Vinaya.

El Sutta Pitaka consiste principalmente en los discursos pronunciados por el mismo Buddha en diversas ocasiones. También se incluyen unos pocos discursos de algunos de sus discípulos distinguidos tales como los Venerables Sariputta, Ananda, Moggallana, etc. Es como un libro de prescripciones, puesto que los sermones que allí se exponen corresponden a distintas situaciones y a los distintos temperamentos de las personas. Pueden darse afirmaciones aparentemente contradictorias, pero no deberían ser malinterpretadas ya que fueron pronunciadas oportunamente por el Buddha con un propósito concreto: por ejemplo, ante la cuestión del “yo”, el Buddha podía mantener absoluto silencio como respuesta a la cuestión (cuando el que preguntaba estaba siendo simple y tontamente inquisitivo) o dar una respuesta detallada cuando sabía que quien preguntaba lo hacía de forma concienzuda. La mayor parte de los sermones estaban concebidos principalmente para beneficio de los monjes y tratan de la vida sagrada y de la exposición de la doctrina. También hay otros discursos más que tratan tanto del progreso material como moral de sus seguidores laicos.

El Sutta Pitaka se divide en cinco Nikāyas o colecciones, a saber:

   1. Dīgha Nikāya (Colección de los Discursos Largos)

   2. Majjhima Nikāya (Colección de los Discursos Medianos)

   3. Saṁyutta Nikāya (Colección de los Discursos Agrupados Temáticamente)

   4. Anguttara Nikāya (Colección de los Discursos Agrupados Numéricamente)

   5. Khuddaka Nikāya (Colección de Textos Pequeños)

El quinto está, a su vez, dividido en quince libros:

   1. Khuddaka Pātha (Textos Cortos)

   2. Dhammapada (Camino del Dhamma)

   3. Udāna (Cantos de Gozo)

   4. Itivuttaka (Los discursos que empiezan por “Así se ha dicho”)

   5. Sutta Nipāta (Colección de los Discursos)

   6. Vimana Vatthu (Historias de las Mansiones Celestiales)

   7. Peta Vatthu (Historias de los Espíritus Hambrientos)

   8. Theragāthā (Versos de los Monjes Ancianos)

   9. Therīgāthā (Versos de las Monjas Ancianas)

   10. Jātaka (Historias de Renacimientos)

   11. Niddesa (Exposición)

   12. Patisambhidā Magga (Conocimiento Analítico)

   13. Apadāna (Vidas de Arahats)

   14. Buddhavaṁsa (La Historia del Buddha)

   15. Cariyā Piaka (Canasta de la Conducta)

El Abhidhamma Piaka es el más importante y el más interesante de los tres al contener la filosofía profunda de las Enseñanzas del Buddha en contraste con los reveladores y más sencillos discursos del Sutta Piaka.

En el Sutta Piaka se encuentra la Enseñanza clásica (vohāra desanā) mientras que en el Abhidhamma Piaka se encuentra la Enseñanza fundamental (paramattha-desanā).

Para las personas sensatas, el Abhidhamma es una guía indispensable; para las personas espiritualmente desarrolladas, un regalo intelectual; y para los eruditos y estudiosos, alimento para el intelecto. Se define la Consciencia. Los pensamientos se analizan y se clasifican principalmente desde un punto de vista ético. Se enumeran los estados mentales. Se expone en detalle la composición de cada tipo de consciencia. Se describe minuciosamente cómo afloran los pensamientos. Se dejan deliberadamente de lado los problemas irrelevantes que, aunque interesan al género humano, no tienen relación con la purificación personal.

Se habla de la materia sumariamente; se explican sus unidades fundamentales, sus propiedades, sus fuentes y las relaciones entre la mente y la materia.

Para ayudar a entender las cosas tal y como son verdaderamente, el Abhidhamma investiga la mente y la materia, los dos factores que componen lo que se llama el ser, y toda una filosofía se ha desarrollado sobre estas líneas.

Basado en esa filosofía, se ha expuesto un sistema ético para llevar a cabo el objetivo último, el Nibbāna.

El Abhidhamma Pitaka contiene siete libros:

   1. Dhammasaṅganī (La Enumeración de los Fenómenos o Clasificación de Dhammas)

   2. Vibhanga (El Libro de Análisis o El Libro de las Divisiones)

   3. Kathā-Vatthu (Puntos de Controversia)

   4. Puggala-Paññatti (Designación de los tipos de individualidades)

   5. Dhātu-Kathā (Discurso de los elementos)

   6. Yamaka (El Libro de los Pares)

   7. Patthāna (El Libro de las Relaciones Condicionales)

En el Tipiaka se encuentra leche para el bebé y carne para el fuerte, dado que el Buddha enseñó su Doctrina tanto para las masas como para los intelectuales. El sublime Dhamma consagrado en estos textos trata de hechos y verdades, y no se preocupa de teorías y filosofías que pudieran ser hoy aceptadas como verdades profundas y tiradas por la borda mañana. El Buddha no se nos ha presentado con teorías filosóficas asombrosas, ni se aventuró a crear ninguna ciencia de lo material. En lo que respecta a nuestra emancipación, nos explicó lo que es esencial y lo que es ajeno, y principalmente, expuso un camino de liberación que es único. Circunstancialmente, se anticipó a muchos científicos y filósofos modernos.

Schopenhauer, en su Die Welt als Wille und Vorstellung (El mundo como voluntad y representación), expuso la verdad del sufrimiento y sus causas de un modo occidental. Spinoza, aunque no niega la existencia de una realidad permanente, afirma que toda la existencia fenoménica es transitoria. En su opinión, el dolor se domina “encontrando un objeto de conocimiento que no sea pasajero, ni efímero, sino inmutable, permanente, para siempre”. Berkeley probó que el átomo así llamado indivisible es una ficción metafísica. Hume, tras un análisis implacable de la mente, concluyó que la consciencia consiste en una secuencia de estados mentales fugaces. Bergson defiende la doctrina del cambio. El profesor James se refiere a una corriente de consciencia.

El Buddha expuso estas doctrinas de Transitoriedad (Annica), Sufrimiento (Dukkha), e Insustancialidad (Anattā) hace unos 2500 años mientras viajaba por el valle del Ganges.

Debería entenderse bien que el Buddha no predicó todo lo que sabía. En una ocasión, mientras el Buddha estaba paseando por un bosque, cogió un puñado de hojas y dijo: “Oh Bhikkhus, lo que he enseñado es comparable a estas hojas en mi mano. Lo que no he enseñado es comparable al conjunto de hojas en el bosque.”

Enseñó lo que consideró que era absolutamente esencial para la purificación de cada cual, no haciendo ninguna distinción entre doctrina esotérica y exotérica. Habitualmente, guardaba silencio en torno a cuestiones que eran irrelevantes para su noble misión.

El Buddhismo, sin duda, es coherente con la ciencia, pero ambos deben ser tratados como enseñanzas paralelas, dado que una trata principalmente con verdades materiales mientras que el otro se limita a verdades morales y espirituales. La materia objeto de cada uno es diferente.

El Dhamma que el Buddha enseñó no es algo que solamente deba ser preservado en los libros, ni es una materia a estudiarse desde un punto de vista histórico o literario. Por el contrario, debe de aprenderse y ponerse en práctica en el curso de la vida diaria de cada uno, dado que, sin esa práctica, uno no puede llegar a comprender la verdad. El Dhamma tiene que estudiarse y, más aún, practicarse, pero sobre todo, comprenderse: la inmediata comprensión es su objetivo principal. En ese sentido, el Dhamma puede compararse con una balsa que se concibe con el único propósito de escapar del océano del nacimiento y la muerte (saṁsāra).

El Buddhismo, por lo tanto, no puede calificarse estrictamente de mera filosofía porque no es solamente el “amor a, que induce a la búsqueda de, la sabiduría”. El Buddhismo puede aproximarse a la filosofía, pero es mucho más exhaustivo, abarca muchas más cosas.

La filosofía trata principalmente del conocimiento y no se preocupa de la práctica; mientras que el Buddhismo pone un énfasis especial en la comprensión y la práctica.

[1] Literalmente, los que son dignos. Son los discípulos iluminados que han destruido todas las pasiones.

[2] La Enseñanza

[3] La Disciplina

[4] Nota del Traductor. La relación de los libros que componen el Tipiaka ha sido completada por el traductor con respecto al original.