Ley de Originación Dependiente

Paṭicca Samuppāda

Paicca significa “a causa de”, o “dependiente de”; Samuppāda “surgimiento, generación u origen”. Paicca Samuppāda, por lo tanto, significa literalmente Surgimiento Dependiente u Originación Dependiente.

Debe tenerse presente que Paicca Samuppāda es sólo un discurso sobre el proceso de nacimiento y muerte y no una teoría del origen último de la vida. Trata de la causa del renacimiento y el sufrimiento, pero no intenta, en lo más mínimo, mostrar la evolución del mundo desde la materia primordial.

La ignorancia (avijjā) es el primer eslabón o causa de la rueda de la vida. Nubla toda comprensión correcta.

Supeditado al desconocimiento de las Cuatro Nobles Verdades surgen las actividades (saṅkhāra) -tanto morales como inmorales-. Las actividades originadas en la ignorancia, sean buenas o malas, que necesariamente deben tener sus efectos correspondientes, sólo tienden a prolongar el deambular por la vida. Sin embargo, las buenas acciones son esenciales para liberarse de los males de la vida.

Supeditado a las actividades surge la consciencia de renacimiento (viññāṇa). Esto conecta el pasado con el presente.

Simultáneamente al surgimiento de la consciencia de renacimiento llegan a surgir la mente y el cuerpo (nāma-rūpa).

Los seis sentidos (saḷāyatana) son las consecuencias inevitables de mente y cuerpo.

Debido a los seis sentidos, se establece el contacto (phassa). El contacto lleva a las sensaciones (vedanā).

Estos cinco, a saber, la consciencia, la mente y la materia, los seis sentidos, el contacto y la sensación son los efectos de las acciones pasadas y son llamadas el lado pasivo de la vida.

Supeditado a la sensación surge el deseo (taṇhā). El deseo resulta en apego (upādāna). El apego es la causa del kamma (bhava) que, a su vez, condiciona el futuro nacimiento (jāti). El nacimiento es la causa inevitable de la vejez y la muerte (jarā-maraṇa).

Si como resultado de la causa surge el efecto, entonces, si la causa cesa, el efecto también debe cesar.

El orden inverso del Paicca Samuppāda aclarará el asunto.

La vejez y la muerte son posibles en, y con, un organismo psico-físico. Tal organismo debe nacer; por lo tanto, la muerte presupone nacimiento. Pero el nacimiento es el resultado inevitable de actos pasados o kamma. El kamma está condicionado por el apego que es debido al deseo. Tal deseo sólo puede aparecer donde existen las sensaciones. La sensación es el resultado del contacto entre los sentidos y los objetos. Por lo tanto, ello presupone órganos de sentidos que no pueden existir sin mente y cuerpo. Donde hay mente existe consciencia. Es el resultado del bien y el mal pasados. La adquisición del bien y el mal se deben a la ignorancia de las cosas tal y como son en realidad.

La fórmula completa puede resumirse así:

Dependiente de la Ignorancia surgen las Actividades (Morales e Inmorales).

Dependiente de las Actividades surge la Consciencia (Consciencia de Renacimiento).

Dependiente de la Consciencia surgen la Mente y la Materia.

Dependiente de la Mente y la Materia surgen las Seis Esferas de los Sentidos.

Dependiente de las Seis Esferas de los Sentidos surge el Contacto.

Dependiente del Contacto surge la Sensación.

Dependiente de la Sensación surge el Deseo.

Dependiente del Deseo surge el Apego.

Dependiente del Apego surgen las Acciones (Kamma).

Dependiente de las Acciones surge el Renacimiento.

Dependiente del Nacimiento surgen la Decadencia, la Muerte, el Disgusto, el Lamento, la Pena, el Dolor y la Desesperación.

Así, surgen todos los agregados del sufrimiento. Los dos primeros de estos doce pertenecen al pasado, los ocho de en medio, al presente y los dos últimos, al futuro.

La completa cesación de la Ignorancia conduce a la cesación de las Actividades.

La cesación de las Actividades conduce a la cesación de la Consciencia.

La cesación de la Consciencia conduce a la cesación de la Mente y la Materia.

La cesación de la Mente y la Materia conduce a la cesación de las Seis Esferas de los Sentidos.

La cesación de las Seis Esferas de los Sentidos conduce a la cesación del Contacto.

La cesación del Contacto conduce a la cesación de la Sensación.

La cesación de la Sensación conduce a la cesación del Deseo.

La cesación del Deseo conduce a la cesación del Apego.

La cesación del Apego conduce a la cesación de las Acciones.

La cesación de las Acciones conduce a la cesación del Renacimiento.

La cesación del Nacimiento conduce a la cesación de la Decadencia, la Muerte, el Disgusto, el Lamento, el Dolor, la Pena y la Desesperación.

Así, resulta la cesación de todos los agregados del sufrimiento.

Este proceso de causa y efecto continúa ad infinitum. No puede determinarse el principio de este proceso ya que es imposible decir en qué momento este flujo vital quedó impregnado por la ignorancia. Pero cuando esta ignorancia se transforma en conocimiento, y el flujo de la vida se desvía hasta el Nibbāna-dhātu (el Elemento de Nibbāna), entonces, se produce el fin del proceso de la vida o saṃsāra.